A un lado las montañas, al otro el mar, así surge, en medio de una magnífica zona verde, la "Bella Easo". Ciudad atrayente, mágica, de cálidas playas, con una temperatura media en el agua de ventidos grados. Es ciudad de conciertos, fiestas y grandes reuniones de jóvenes.
También ofrece una variada oferta turística para todas las edades, con multitud de museos, actividades culturales y una amplia oferta gastronómica.
El puerto de Donostia es multicolor, con pequeños barquitos de pesca y grandes pesqueros que demuestran el desarrollo industrial de la zona. La playa de la Concha, el monte Igueldo, con maravillosas vistas del mar y de la ciudad, junto con la elegancia y personalidad que la caracterizan, unidas a los magnífico entramado de la hostelería, convierten a San Sebastián, en un centro estupendo para disfrutar del fin de semana, de unas relajadas vacaciones.
A pesar de una historia llena de guerras, batallas y luchas, es un pueblo con un carácter alegre que gusta de todo tipo de celebraciones e invita a disfrutar a quien quiera de sus tradiciones. Las tamborradas de enero, surgieron en una noche de fiesta y se han convertido en una auténtica tradición que se realiza cada año.
Los espíritus románticos que llegan a sus conchas, hablan del "síndrome de Stendhal", peligrosa enfermedad que deja al alma enamorada. Napoleón III, los descendientes de María Cristina, el general Franco y todos los que tuvieron importancia política o cultural, pasaron por sus calles, plazas, playas, hoteles. El Casino, actual Ayuntamiento, cuenta historias de amor y espionaje. El Hotel María Cristina, habla de estrellas de cine y monarcas caídos.
Museo Municipal de San Telmo. El museo, inaugurado en 1932, consta de tres plantas:en la planta baja están ubicadas la iglesia, el claustro y la sección de Arqueología, que exhibe laudas sepulcrales, pilas bautismales, escudos y una de las mejores colecciones de estelas discoideas. Cuadros de El Greco, Alonso Cano, Rubens, Ribera, Depièce y Zuloaga forman parte de la pinacoteca. El último piso está dedicado a la pintura vasca contemporánea y en las paredes de esta sección cuelgan lienzos de Ugarte, Arteta, del catalán Sert y Ameztoy. Catedral del Buen Pastor. De estilo neogótico, es el templo más grande de la ciudad. Ubicada en el Ensanche de Amara, es obra del arquitecto donostiarra Manuel de Echave. La iglesia abarca una superficie de 1.915 metros cuadrados y fue inaugurada en 1.897. Tiene rango de catedral desde 1.953. Posee planta rectangular y simétrica, de cruz latina y con tres naves, transepto y presbiterio. Está construida con sillería de piedra arenisca procedente de las canteras del monte Igueldo y dotada de abundantes elementos decorativos tales como vidrieras (obra de Juan Bautista Lázaro), gárgolas, pináculos, etc. En su interior hay una cripta muy espaciosa y, en el exterior, la torre, construida por Ramón Cortázar, alcanza los 75 metros de altura. El altar mayor está dedicado al Buen Pastor. En él encontramos las estatuas de Nuestra Señora del Carmen, San Antonio, Santa Teresa y el Sagrado Corazón. La Concha. Es el arenal de la capital donostiarra. Una estupenda playa de ciudad que dispone de todos los servicios e infraestructuras. Para los más pequeños, se han dispuesto unas plataformas en el mar con pequeñas atracciones acuáticas. Su agradable y conocido paseo marítimo siempre es frecuentado así como también el carril bici que hace el mismo recorrido. Se prolonga a lo largo de toda la bahía, recorriendo las playas de Ondarreta y La Concha. Esta playa tiene bonitas vistas al Monte Igeldo y a La Isla de Santa Clara. La Ondarreta. Se encuentra en la misma bahía que la conocida playa de La Concha. Frente a la playa de Ondarreta se encuentra la Isla de Santa Clara. El agua es tranquila y es perfecta para practicar deportes de playa, en especial el body-board