Historia
Un rasgo característico y de importancia continua para la Historia de Suiza es la situación estratégica del país en el eje norte-sur del tráfico continental y la difícil accesibilidad de los valles en el interior.
Los pasos alpinos fueron objeto de codicia para las grandes potencias europeas: el control de los puertos fue motivo de guerra y conquista para romanos y alamanes en la Antigüedad, los Habsburgo en el Medioevo y la Francia de Napoleón en la Modernidad.
La Confederación Suiza se transformó a lo largo de los siglos de una laxa unión tripartita de las comarcas forestales en 1291 (juramento de Rütli) en un Estado federal moderno con 26 cantones.
Hubo momentos en la Historia de Suiza en los que la unión confederal hubiera podido quebrantarse por intereses divergentes de sus Estados miembro, un peligro que sólo se pudo vencer definitivamente con la fundación del Estado federal en 1848.
Geografia
Suiza es un país de asombrosos contrastes topográficos y climáticos. La cordillera del Jurá, la Planicie central y los Alpes forman las tres principales regiones geográficas del país.
Suiza es un país pequeño pero densamente poblado: la densidad de la población alcanza 183 habitantes por kilómetro cuadrado.
El clima y el tiempo son muy variados en Suiza: según región y estación del año el tiempo puede variar entre frío siberiano y calor mediterráneo.

Clima
A pesar de la exigüidad de su territorio, Suiza tiene climas muy diferenciados entre una y otra región. Los Alpes, verdadera barrera climática, dividen al país en dos grandes partes.
Al norte de éstos, el clima es temperado y de carácter oceánico, mientras, al sur, la influencia mediterránea hace que el clima sea claramente más suave. Esta diferencia se hace sentir particularmente durante los inviernos, cuando las temperaturas son más bien rudas al norte de los Alpes.
Hay disparidades aún más sorprendentes en lo relativo a la cantidad de precipitaciones. La región de Stalden, casi de estepa, en el cantón Valais, se contenta con unos 52 centímetros de lluvia por año. A menos de 40 kilómetros de allí, el macizo del Monte Rosa, es regado por más de 400 centímetros de precipitaciones anuales. |